Desconcertado estuve hasta que descubrí que para descifrar lo sucedido desde hace unos días necesitaba desempolvar el diccionario y buscar desde des
Desapegado. Lo que me llama Lady Laca porque últimamente la llamo poco.
Descolocado. Cuando al hablar con mi madre empieza opinando sobre lavadoras y termina preguntándome por cómo perfeccionar sus abdominales.
Desarrollado. El ingenio de una compañera de trabajo que me corrigió cuando yo me quejé de tener “pelo po**a”. Ella apuntó: \»ese símil ya no es correcto, pues actualmente las po**as ya no tienen pelo\». Por lo tanto, descabellado.
Desajustado. Lo que sucede cuando naces en un barrio obrero pero tienes en la mente uno de alto standing. Vamos, la mitad de mi entorno. Pero hay que mantener la visión, y si no, recordemos el discurso de Pe en los Oscar.
Desahumado / desanimado. Como quedé yo cuando pese a vestirme cual fan de Justin Bieber me llamaron señor dos veces el mismo día.
Desencajado. Al escuchar cómo una señora explicaba que su marido ahora sólo disparaba “de fogueo” para referirse a la exitosa vasectomía a la que se había sometido.
Desacelerado. Estado de nuestra economía detectable a través de los muros de Facebook. O eso es lo que dice una amiga francesa. Mientras sus amigos australianos sólo hablan de su nuevo coche o su próxima casa, los españoles alternan hallazgos rebajados con reivindicaciones.
Descabellado. Cómo veía una amiga el echar una cana al aire.
Deshidratada. Estado en el que quedó tras probar lo del amante.
Desenfrenado. El tipo.
Desganado. El marido.
Desconcertada. Mi amiga cuando no le vino la regla.
Descansada. Mi amiga cuando le volvió.
Desemparejada. Riesgo.
Despavorida. O algo peor. Una amiga, durante su viaje por una isla caribeña, tomó por strippers a un grupo de marineros que llevaba tres meses sin salir del barco. Afortunadamente un colega la avisó a tiempo para que dejara de juguetear. Por poco, desahuciada.
Descubrimientos. Los últimos
M – Store. En la Fábrica Moritz. Ronda Sant Antoni 41. Magnífica selección de artículos de diseño, revistas, gadgets ingeniosos, objetos de culto… e incluso panadería. Por no hablar de lo recomendable del espacio en sí.
Pho Bar. C/ Sepúlveda 159. O cómo dar con un restaurante vietnamita auténtico y delicioso fuera de las zonas habituales. Espacio minimalista, encargados encantadores. Si bien todo lo que probamos estaba delicioso, sus sopas son gloriosas.
Desde este punto. O llegados a este punto me…
Despido.
¡Sed muy Felices!
Desconyuntura, destinado, despabilado, descomunal, despierto… ¡desc*j*nante! digo ¡descacharrante!
¡Gracias! (mucho mejor que tener que decir desgracias o desdecirme) 🙂
¡BESOS!
jajajajaj! qué entrada tan simpática…quiero conocer a tu amiga!
http://maritienblog.blogspot.com.es/
¡Gracias!
Pues vente para BCN y te presentamos a nuestro súper entorno, jaja.
¡Besos!
Es que me DESORINO!!!
¡HOME! ¡HOME! 😉
No me has dejado desencantada con tu nuevo post, aunque el estilo es deshabitual en ti, no me parece desafortunado, amén de muy trabajado.
Además tus recomendaciones pueden ayudar a desacelerar la economía del país y tus comentarios ocurrentes ayudan a mejorar el desánimo de los lectores a ver si así nos animamos a desmantelar el Estado del malestar.
Un beso
:-O ¡Qué currada tu respuesta! ¡MIL GRACIAS COMPAÑERA!
Te adoro 😉
¡Aupa! filólofo. Muy original. Continúa así pls.
¡De acuerdo! 🙂
BESAZOS
ole, qué desparpajo!
besote.
¡OLE OLE OLE! ¡Gracias!