El Reencuentro (o poco ruido y mucha vida)

toda una declaración de intenciones para arrancar esta vuelta

Esto es un reencuentro. Pero no sólo contigo, con vosotrxs. También conmigo. No sé si a ti te ha pasado, pero para mí de lo más interesante en los últimos tiempos ha sido darme cuenta de que el viaje no era hacia fuera. 

Te cuento: desde la última vez que nos leímos muchas cosas han cambiado. Uso gafas de cerca hasta para poder ver los garbanzos que como (como mi Maestra Cata); he dejado de etiquetar los lugares que visito (para no contribuir a la turistificación); tomo suplementos cada mañana (articulaciones, cabello…); me he ido de viaje varias veces solo (a ciudades europeas, cero exotismo); me he comprado más ropa en Vinted de la que me gustaría reconocer (pero qué lookazos gasto ahora, oiga);  me he enfocado un montón en mi faceta divulgativa  (¡tengo charlas pactadas hasta el primer trimestre de 2027!) y, lo mejor, me estoy reencontrando. Con mis orígenes, con mi familia… hasta con mi pelo.

no habría imaginado las conversaciones que tengo ahora con mi madre, ni que las tendríamos en bañador
también he vuelto a disfrutar con la ropa, que no deja de ser volver a jugar a cómo quieres presentarte ante el mundo

A nivel de entorno, mis amistades ahora podrían ser las mismas de las que me habría rodeado en el patio de la escuela.

Mira que me lo había avisado mucha gente: verás cuando llegues a los cincuenta, qué gusto. Y cuánta razón. Te llevas distinto (mejor) con lo que ves en el espejo, y, especialmente, con tu conciencia. Si no tienes cincuenta aún, ilusiónate. Y si no tienes conciencia, sé consciente, que falta hace.

recordemos: el 80% de los determinantes de la salud son sociales, así que reivindiquemos cambios estructurales

Otro punto es que me he impuesto el deber de la esperanza y, si puedo, incluso el del disfrute y del buen humor. Y es que la esperanza es diferente al optimismo. Optimismo es pensar que todo irá bien, “porque sí”. Esperanza es pensar que con propósito y esfuerzo conjunto la situación puede mejorar. Y en cuanto al humor… es que me niego a que nos arrebaten la capacidad de disfrutar, de ilusionarme, de pensar otros escenarios posibles. Total, hay voces que dicen que el fin del mundo ya pasó. 

¿disfrutar se ha convertido en un acto de rebeldía?

También hay voces que nos recuerdan que entre tanta narrativa del terror hay mucha gente cariñando los territorios. La cosa es saber mirar y alejarse del ruido. Habrá que hacerlo. Poco ruido y mucha vida como receta

Y hablando de recetas me lo paso pipa cocinando, pero tuve que dejar de tomar vino mientras preparaba las cenas. Claro que también he dejado de tomar vino blanco porque me sienta mal (otro efecto de la edad). 

Lo que no he dejado de hacer es escribir. Algunos de esos textos ya han visto la luz y otros ojalá lo hagan. Por el momento, ojalá este te llegue a ti. 

¿Cómo estás ? ¿Ya te reencontraste? ¿Cómo lo llevas?

Un abrazo enorme, cultivemos la esperanza y… ¡sigamos!

porque el amor y la visibilidad no están reñidas con el postureo

12 comentarios en “El Reencuentro (o poco ruido y mucha vida)”

  1. ¡Qué suerte que la vida nos lleve a todo esto y nos siga permitiendo gozarla! Atesorando que es gerundio.
    Qué gustazo leerte de nuevo, amigo.

  2. ¡Que texto tan bonito, gracias por abrir camino, por celebrar la vida y las amistades!
    Que suerte tenemos de conocerte 💖

  3. Me alegra este regreso!! Desde otro lugar también en las líneas… #Yanoestamosahí #PeroseguimosAqui #ButWeAreWriters

  4. M’ encantat saber de tu de nou.
    Ho podria fer regularment?.
    La teva forma de veure, i de viure, la vida és molt gratificant.
    Tenir gent com tu aprop és una injecció de positivitat. És tot un plaer llegir-ne.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *