
Esto es un reencuentro. Pero no sólo contigo, con vosotrxs. También conmigo. No sé si a ti te ha pasado, pero para mí de lo más interesante en los últimos tiempos ha sido darme cuenta de que el viaje no era hacia fuera.
Te cuento: desde la última vez que nos leímos muchas cosas han cambiado. Uso gafas de cerca hasta para poder ver los garbanzos que como (como mi Maestra Cata); he dejado de etiquetar los lugares que visito (para no contribuir a la turistificación); tomo suplementos cada mañana (articulaciones, cabello…); me he ido de viaje varias veces solo (a ciudades europeas, cero exotismo); me he comprado más ropa en Vinted de la que me gustaría reconocer (pero qué lookazos gasto ahora, oiga); me he enfocado un montón en mi faceta divulgativa (¡tengo charlas pactadas hasta el primer trimestre de 2027!) y, lo mejor, me estoy reencontrando. Con mis orígenes, con mi familia… hasta con mi pelo.


A nivel de entorno, mis amistades ahora podrían ser las mismas de las que me habría rodeado en el patio de la escuela.
Mira que me lo había avisado mucha gente: verás cuando llegues a los cincuenta, qué gusto. Y cuánta razón. Te llevas distinto (mejor) con lo que ves en el espejo, y, especialmente, con tu conciencia. Si no tienes cincuenta aún, ilusiónate. Y si no tienes conciencia, sé consciente, que falta hace.

Otro punto es que me he impuesto el deber de la esperanza y, si puedo, incluso el del disfrute y del buen humor. Y es que la esperanza es diferente al optimismo. Optimismo es pensar que todo irá bien, “porque sí”. Esperanza es pensar que con propósito y esfuerzo conjunto la situación puede mejorar. Y en cuanto al humor… es que me niego a que nos arrebaten la capacidad de disfrutar, de ilusionarme, de pensar otros escenarios posibles. Total, hay voces que dicen que el fin del mundo ya pasó.

También hay voces que nos recuerdan que entre tanta narrativa del terror hay mucha gente cariñando los territorios. La cosa es saber mirar y alejarse del ruido. Habrá que hacerlo. Poco ruido y mucha vida como receta.
Y hablando de recetas me lo paso pipa cocinando, pero tuve que dejar de tomar vino mientras preparaba las cenas. Claro que también he dejado de tomar vino blanco porque me sienta mal (otro efecto de la edad).
Lo que no he dejado de hacer es escribir. Algunos de esos textos ya han visto la luz y otros ojalá lo hagan. Por el momento, ojalá este te llegue a ti.
¿Cómo estás tú? ¿Ya te reencontraste? ¿Cómo lo llevas?
Un abrazo enorme, cultivemos la esperanza y… ¡sigamos!


¡Qué suerte que la vida nos lleve a todo esto y nos siga permitiendo gozarla! Atesorando que es gerundio.
Qué gustazo leerte de nuevo, amigo.
Qué privilegio compartir camino 🫂✨
¡Qué bien que estés de vuelta!
Arriba la esperanza que nos propones, lo compro.
Arriba la esperanza, exactamente 🫂✨
Y el cariño
¡Que texto tan bonito, gracias por abrir camino, por celebrar la vida y las amistades!
Que suerte tenemos de conocerte 💖
Gracias a ti por tu honestidad ante la vida 🫂✨
Me alegra este regreso!! Desde otro lugar también en las líneas… #Yanoestamosahí #PeroseguimosAqui #ButWeAreWriters
Gracias compañera, cuánto camino compartido. Qué gusto reconocernos 🫂✨
Gràcies per tornar a escriure per aquest canal, sempre és un gran plaer llegir-te.
Quina felicitat compartir tants camins i canals 🫂✨
M’ encantat saber de tu de nou.
Ho podria fer regularment?.
La teva forma de veure, i de viure, la vida és molt gratificant.
Tenir gent com tu aprop és una injecció de positivitat. És tot un plaer llegir-ne.
Quina sort tenir-te a l’altre costat de les lletres 🫂✨