Corazones de Campaña

\"Juliette

 

Si de lo que se come se cría yo, tras unos días en Francia, tengo un corazón que no me cabe en el pecho. Ni el Dalai Lama.

No, no es que me haya nutrido hasta la saciedad de belleza y amor –que también-, es que una de las Musas nos recomendó un restaurante pintoresco en Toulouse, famoso porque se come con las manos, y el camarero, como detalle de cortesía, nos trajo una cazuela entera de…  ¡corazones de pato flambeados al ajo y perejil!

\"Philippe

 

Pese a que nos cambió la cara al “modo Help! I need somebody Help!” y nuestra mente no dejaba de evocar a Indiana Jones en el Templo Maldito, le pudo la educación al vegetarianismo y no dejamos  corazón alguno por atender ni zampar. Con las manos. Como lo leéis. Madres del mundo, vuestros esfuerzos de niño funcionan.

Bueno, nos  acabamos la cazuela y todo lo demás, que no era moco de pavo pero casi sí el resto del bicho.

\"Sophie

 

Claro que para detalles gastronómicos curiosos, cuando fuimos a un Bar de Osos muy conocido de Burdeos en el que servían salchichón a 40 céntimos el centímetro con el gintónic. O sea, tenías al  DJ y junto a él una ristra de salchichones colgando del que iban cortando trozos. ¿Quizá también para ver si de lo que se come se cría?

Nunca entenderé cómo hacen los franceses para estar delgados con tanta crema de leche, foie,  patatas fritas y vino. Debe de ser cosa de la genética. Otra cosa más para admirarles.

\"Madeleine

 

Yo es que soy muy fan de los franceses. Recorrer su país en coche es una gozada. Y para los que teman toparse con gestos agrios y altiveces el sur es absolutamente recomendable. En Toulouse la gente es tan simpática y espontánea que te quedas boquiabierto, y Burdeos es tan increíblemente hermosa que nada más llegar la boca se te abre y ya no se te cierra.

Claro que tienen grandes retos con la integración y la polarización de las clases, pero qué país no.

\"En

 

Y hablando de integración, poco a poco voy integrándome yo en el mundo de los egobloguerismos y las marcas.

La verdad es que es una sensación extraña cuando se ponen en contacto contigo porque les gusta tu criterio (linda palabra que parece nombre de Emperador Romano o de zona del cuerpo pero que en realidad se refiere a algo más escaso que el  citrino) al vestir o para que colabores en una campaña. Pese a que soy un gran narciso, os aseguro que a veces me cohíbo y me entra fricalor.

\"Aquí

 

Pero de perdidos al río y como si el río suena ego lleva, me he planteado darme la oportunidad de probarlo, y ahí me tenéis, buceando con la L de prácticas en los océanos de la tendencia.

\"Antes

 

Actualmente me podréis encontrar en un concurso – evento organizado por L’Illa Diagonal (clicar aquí) , en el que nos pidieron a diferentes blogueros que confeccionáramos  los estilismos para unos maniquíes muy simpáticos, dispuestos para que la gente se fotografíe con ellos.  Os animo a que os paséis y poséis (hasta el 3 de mayo) porque  tenéis la posibilidad de ganar una tarjeta regalo por valor de 200 euros.

\"Así

 

Así da gusto ejercer el narcisismo.

\"Parecemos

 

¡Suerte y… sed muy felices!

 

\"Podría

 

¡Nos vemos  en Instagram 

\"No

 

🙂 Grupo de Hong Kong Blues en FACEBOOK.

7 comentarios en “Corazones de Campaña”

  1. Under the Duck... WTF!?

    Uffff… corazón de pato, ¿en serio? ¿tanta hambre han pasado que hasta el corazón se comen? Me suena tan… tan… rotundo. Pero está claro, allá donde fueres, haz lo que vieres (y de paso utilizo el futuro condicional que tan de capa caída anda).

    Tú eres influencer hasta durmiendo, así que seguro que lo harás bien. No, bien, no. Lo siguiente… X’D

    1. Agustín Bonifacio

      Jajaja. Eso es apoyarme y lo demás tonterías. No sé si pasaron hambre, pero desde luego no desaprovechaban nada, que también es muy ecológico. ¡Eres un SOL! ¡Besos!

  2. Maria Cortés bitácora cardiosaludabl

    Magnífico, comparto tu admiración por la paradoja francesa y por el país en general. Pinta muy atractivo el viaje a Burdeos.
    Enhobuena por tus logros. Un abrazo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *